09 diciembre 2014

para qué?

exhausto, exhausto del dolor;
propio, ajeno, real, creado.

para qué?

la propiedad intelectual 
resulta ser un lugar común,
donde siempre se recuesta 
a reposar lo hecho.
contempla los daños 
que desguazan el ser,
pero por un instante, 
necesita apartar la vista;
solo porque en algún punto
siente vergüenza,
vergüenza de mirar ese daño, 
sus consecuencias.

para qué?

se refugia, como si su entorno
dejara de respirar;

se colma de placeres, reales, imaginados.

lo siente propio,
lo siente causa,
lo siente efecto.


y qué hay de sufrir?
hay eso, y más.
y nada más que eso.


solo se reconoce en el vacío,

terminando vaciado,

vaciado hasta el hartazgo.


sigue acumulando daño,
acumulando dolor,
acumulando temores.

y para qué?

2 comentarios:

Victoria Alfonso dijo...

Vacíos llenos...

Nada para dar.

El sufrimiento se proclama interminable...


Barracuda dijo...

El dolor a veces es la única señal de que estás vivo. La pauta para dar fin al malestar.